❥ 🇹 🇷 🇪 🇸
Me levanté arrugando mi nariz, cuando abrí los ojos vi una pluma en ella, soplé un poco y esta se fue, me estiré en la cama y suspiré. Me levanté y me senté aún envuelta en sábanas.
—Carajo...—solté sorprendida, todo estaba de cabeza, y destruido, muy destruido.
Me paré y fui al baño. Auch. Duele caminar, gracias a Edward, que anda por quien sabe dónde.
Si me permiten decirlo, ayer fue increíble, toqué mi cuello y al instante recordé los besos que Edward había dejado, o mi cadera, mi cintura, mis brazos o todo mi cuerpo.
—¿Estás muy lastimada?—si no reconociera su voz en cualquier lugar y distancia, hubiese pegado un saltito, fruncí el ceño a su pregunta.
—¿Qué...?
Su mirada no reflejaba nada, subió la manga de mi bata y vi unas rayas moradas, eran las marcas de sus dedos en moretones, las tocó y yo solo bajé la manga. Me volteé y toqué su pecho, queriendo que pare, sabía que pasaría.
—No...aquí.—desnudó mi hombro y este también también tenía moretones, —No sabes cuanto lo siento.
Empecé a ir tras el cuando empezó a caminar dirección contraria a mi, —Pues lo siento, pero yo no, en serio estoy bien, estoy bien.
—No, no digas que estás bien.—negó volviendo a mirarme, se sentó en la destruida cama, —No lo hagas.
—¿Pues que quieres que te diga? ¿Qué estoy molesta? ¿Qué estoy triste? Yo no te pienso mentir...además no lo hagas tú, no arruines esto.
—Ya lo arruiné.
—¿Por qué no ves que estoy completamente feliz?—sobé mi sien y luego apunté al baño donde antes me encontraba, —O lo estaba hace un minuto. Ahora si estoy un poco molesta.
—Tienes que estar molesta.—miró hacia la nada.
—Ambos sabíamos que sería complicado, pero todo fue maravilloso, o al menos para mi lo fue.
—¿Es eso lo que te preocupa?—vaciló un poco, soltando una sonrisa, —¿Que yo no lo haya disfrutado?
Yo solo me encogí de hombros, no podía responder por el.
Se levantó y agarró mis brazos con una suavidad extrema, —Esta noche, fue la mejor de mi existencia.
—No volverás a tocarme ¿Cierto?—pregunté cuando el paró un beso, —No es lo que quise decir.—me arrepentí al instante.
—Vamos a que comas algo.
♪
Los días pasaron normales, me ponía toda la ropa pegada solo para no ponerme la lencería que Alice había empacado. Edward y yo jugábamos unas partidas de ajedrez en el día, aunque el me ganase siempre, fuimos a las cataratas a nadar, se permitía solo besarme, seguíamos jugando, o más bien, perdía el ajedrez.
Dimos un recorrido por la selva, empecé a ponerme la lencería solo porque ya no tenía nada que ponerme para dormir, en las noches le daba la espalda y el siempre me tapaba con las sábanas y depositaba un beso en mi cuello o espalda.
Ahora solo soñaba, que estábamos frente al mar jugando ajedrez y yo ganaba, podría sonar tonto pero lo que se vino después no lo era, tal vez un poco pero para mi no. El retomaba la iniciativa, toques, caricias y besos, algo que ya no hacía. Y todo por el estupido miedo.
Abrí los ojos y empecé a suspirar pesadamente, mi garganta dolía por retener el llanto.
—¿Ashby?—llamó poniéndose arriba de mi, pero de lado, para poder verme, —¿Tuviste una pesadilla?
—No...—me volteé hasta quedar boca arriba y recogí mi cabello para el lado derecho, —Fue un muy buen sueño.
—¿Y por qué estás así?—agarró las sábanas.
—Porque quería que eso fuera real, los buenos sueños deben serlo.
—Dime...—pidió, no iba a aceptar, no le contaría el sueño.
Lo besé, me dijo que no podía pero al final cedió, estaba recuperando la confianza.
♪
—Ashby, ellos cuidan la casa, Gustavo y Kaure.—Edward agarró mi cintura cuando llegó con dos adultos, algo mayores, —« ela é minha esposa, Ashly »
—Hola.—saludé, ellos se despidieron y fueron al cuarto asustados.
—Mejor que vayan a hacer lo suyo.—se burló con una sonrisa y le di un pequeño golpe en el pecho, divertida.
Fui al sillón y me senté ahí, poniéndome una casaca encima de un polo de tirantes.
—¿Que fue todo eso?—pregunté recargándome en la almohada.
—Me tienen miedo.—rió suavemente pero con muchísima diversión.
—¿Por qué?—recogí mi cabello y lo hice a un lado, el se volteó a mi aún sin dejar de sonreír.
—Porque te tengo aquí, a ti sola.
—¿Ella sabe lo que eres?
—Lo sospecha, es una Ticuna. Tienen leyendas de demonios chupasangre que persiguen...—se acercó a mi, —...mujeres hermosas.
Me besó, casi encima mío, escuchamos una exclamación de la señora y se separó de mi, aún con su brazo descansando en mi espalda. Reímos un poco, la reacción de Kaure me daba mucha risa.
♪
Me levanté cuando ya era de mañana, y no vi a Edward, tampoco me preocupé, salí a la cocina y vi un papel.
—Me fui de cacería, regresaré antes de que despiertes.—leí lo que había escrito, con su perfecta caligrafía, —Ya es tarde...
Fui al refrigerador y lo abrí, no quería comer algo muy pesado, pero la tentación por pollo fue mucho más fuerte, así que saqué el que teníamos reservado, jugo de naranja muy frío y un pote de helado, todo lo dejé en la encimera. Empecé a freír el pollo que había sacado, agarré una cucharada de helado y me lo metí a la boca.
Le di vuelta a las presas y cuando se frieron las puse en un plato, empecé a comer. Si, estaba rico, muy rico. Pero luego me dio asco, era raro, no estaba pasado ni nada de eso, pero no me gustaba el sabor. Corrí al baño al sentir como la comida trataba de salir por mi garganta, llegué a vomitar, era horrible, jalé la palanca y el resto de comida se fue por la cañería.
—¿Ashby?—oí la voz de Edward, lo vi y tapé el inodoro.
—No vayas a entrar.—pedí, no hizo caso, me senté encima de la tapa, —No quiero que veas esto
Se arrodilló frente a mi, envolviendo mis manos en las suyas, —En la salud y en el dolor.—me recordó los votos de la boda.
—Debió haber sido el pollo.—añadí buscando una conclusión, —¿Me pasas mi bolsa, por favor?
Me hizo caso y me la entregó, cuando la abrí mi cuerpo se heló, me quedé sin aire y sin palabras, mi mente trabajaba a mil, estaba segura que el color se había ido de mi cara.
Oh, no.
Alice había empacado toallas higiénicas y todo lo necesario para cuando me llegué el periodo, pero no había usado nada.
—¿Qué ocurre?—preguntó Edward al verme así.
—¿Hace cuanto que fue la boda?—pregunté levantándome y jugando con mis manos.
—Dos semanas ¿Por qué?—se paró frente a mi y yo pude haberme desmayado en ese instante, —¿Vas a decirme que ocurre?
—Estoy retrasada.—dije agarrando mi cabello algo nerviosa.
—¿Retrasada? ¿Tenías que ir a algún lugar?—frunció el ceño.
—No, Edward. Hablo del periodo, no he menstruado, estoy retrasada ¡No me ha bajado la maldita regla!—me estresé y me fui al espejo, vi mi abdomen, estaba algo abultado, —Es imposible...¿Es posible?
Sentí algo moverse, carajo. No, no es posible. El teléfono vibró y yo contesté, Edward no se movía, miraba a la nada.
—Alice.—contesté aún con mi mano en el abdomen.
—Aly ¿Estás bien?—se preocupó.
—No estoy cien por ciento segura de que "bien" sea la palabra.
—¿Por qué? ¿Qué pasa? Yo estoy...
—¿Estás que?—pregunté cuando ya no la escuché, —Alice ¿Qué viste?
—Aquí está Carlisle.—fue lo único que respondió, —Aby ¿Qué pasa?—esa era la voz de Carlisle, sonaba igual de preocupado.
—No tengo idea, estoy algo preocupada ¿Un vampiro puede estar en shock?—me referí a Edward.
—¿Está lastimado, Edward?
—No, el está bien...sé que es imposible pero...creo que estoy embarazada.—solté de repente, sentí algo en mi abdomen, —Carlisle...te juro que algo...estaba moviéndose dentro de mi.
Edward me quitó el celular y se lo puso en la oreja, —¿Es esto posible?
Tuve que apresurar un poco el paso, se estaba yendo.
—¿Qué te dice?—pregunté cuando lo vi guardar silencio.
—Si, lo haré.—respondió Edward por la línea y luego colgó.
Solo lo vi correr a su propia velocidad, hizo las maletas en menos de un minuto y ya todo estaba empacado.
—Diablos...—lo oí maldecir y luego se fue a la puerta, alguien tocaba, —Kaure quiere asegurarse que estás viva.
Vi entrar a la señora de la otra vez, tenía cara de preocupación, su expresión se suavizó al verme frente a ella. Con vida.
—« Eu quero falar com sua esposa »—me apuntó, —« ¿O que ele fez com ela? »
Le había dicho a Edward que quería hablar conmigo y luego le preguntó que me había hecho, las clases de portugués servían.
—« ¿O que você sabe sobre isso? »—preguntó el cobrizo, si es que ella sabía sobre esto.
—« ¡Eu sei que você é um demônio! »—exclamó mirándolo mal, bueno, al menos ya me enteraba que ella sabía lo que era Edward, algo lejos de la realidad pero sabía que era algo sobrenatural, —« Você matou essa minha menina »
Eso no era cierto, Edward no me había matado.
—« Não, não é isso, estou bem, só temos uma dúvida »—tranquilicé, y era cierto, solo teníamos una duda.
—Su gente tiene leyendas, quizá ya halla visto esto.—me dijo Edward, —« Por favor me diga como ajudá-la »
—« ¡Você só faz o mal! »—espetó Kaure, eso no era cierto, Edward no hacía solo el mal.
—« Eu estou te implorando, eu farei qualquer coisa, eu amo ela »—insistió Edward algo desesperado, sonreí para mis adentros, le había dicho que me amaba y lo sabía muy bien, —« Por favor, me diga o que fazer para sobreviver a isso? »
Kaure se acercó a mi, con la mirada me pidió permiso para poder tocarme, cedí y puso su mano en mi abdomen, estuvo unos segundos, me miró entre triste y preocupada.
—« Morte »—fue lo único que dijo.
Muerte...lo que están adentro de mi era un bebé, que me podría causar la muerte. Kaure se fue y yo estaba atónita, no sabía ni que decir.
—No dejaré que te haga daño.—decidió Edward yendo a dentro, —Carlisle te sacará esa cosa
¿Cosa? Okey, eso si me dolió. Era un bebé, un bebé dentro mío, un niño o niña de Edward y mío, podría matarme pero eso no le quita el hecho de que sea mío, mío de mi. No dejaría que lo dañaran.
♪
Estábamos en el auto y Edward había salido a hablar con alguien a cargo del avión, me había dicho que esperara en el auto, podía ver el transporte desde aquí, estaba a unos cuantos pasos.
No iba a dejar que nadie me quitara esa "cosa", era mi bebé y lo iba a proteger aún si pongo en riesgo mi propia vida.
♪
—Ya les dije que esta criatura se queda aquí.—señalé mi abdomen, protestando por milésima vez.
—Aly, te puede matar...—comenzó Alice.
—No es un bebé, no sabemos que es.—seguía Edward.
—¡Es un bebé, una criatura inocente!—me apoyaba Rosalie.
—¡Exacto! Además es mi decisión.—me senté en el sillón.
♪
Ya habían pasado dos semanas, no voy a decir que no me siento mal, porque sería mentir.
En una parte tuvieron razón, el bebé me estaba matando lentamente, me dolía el cuerpo, no mucho pero lo suficiente como para que me tuviesen que ayudar a pararme. Vi a Jake por un lado de la silueta de Rosalie, el ya sabía que estaba aquí. Al menos espero que me apoye. Lo vi acercarse a mi.
—Me alegra que vinieras.—farfullé jugando con mi pulsera.
—Hasta ahí.—advirtió Rose cuando Jacob se quiso acercar más, estar a mi lado.
—¿Cuál es tu problema?—levantó las cejas el lobo.
—Rosalie, está bien. No te preocupes.—accedí y la rubia se hizo a un lado.
—Te ves terrible.—sonrió mi mejor amigo y era algo cierto.
Mi aspecto no era el mejor, tenía algunas ojeras, la piel pálida y mi mandíbula se notaban más por mi repentino baje de peso. No estaba bien pero tenía que seguir con la frente en alto.
—Si, también me da mucho gusto verte.—ironicé un poco.
—¿Me dirás lo que te está pasando?
Suspiré un poco antes de asentir, —Rose ¿Me puedes ayudar, por favor?
Quité la manta que cubría mi abdomen y Rosalie me ayudó a pararme, Jacob al ver mi estómago, hinchado del embarazo, se paró de golpe, miró a Edward enojado, —¿¡Tú hiciste esto!?—se acercó al vampiro, Emmett tuvo que ponerle una mano en el hombro.
—No sabíamos que era posible.—defendió Carlisle.
Jake se dio la vuelta hacia el patriarca, —¿Qué es?
—No estoy seguro, el ultrasonido no penetra el saco embrionario.
—Yo tampoco puedo verlo.—añadió Alice, —Y ya no veo el futuro de Ashly.
—Hemos investigado leyendas, pero no hay mucho que ayude. Solo sabemos que crece rápido y que es muy fuerte.—Carlisle metió las manos en los bolsillos.
—¿Por qué no han hecho nada? ¡Sáquenselo de adentro!
—Esto no es asunto tuyo, perro.—espetó la rubia a mi lado.
—¡Rose!—regañó Esme, —Estas peleas dañan a Aby.
—El feto es el que daña a Aly.—corregía la hadita.
Esto se puso muy incómodo para mi.
—¿Por qué no dices lo que es? Bebé.—la rubia alargó la última palabra, recalcándola, —El es solo un bebé.
—Es posible.—apoyó Jasper y le sonreí un poco.
—Has algo, rápido.—pidió Jacob.
—¡No!—callé, —No es la decisión de ninguno de ustedes. Es mi responsabilidad. Es mi bebé. Es un pedazo de mi. Es mío...es mi decisión y yo decido que no lo van a sacar, punto.
—Jacob, quiero hablar contigo.—el cobrizo se fue y Jake lo siguió frustrado.
Rosalie se volvió a sentar y me tapó con la manta, esto era una situación muy dura.
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Author's note:
¡Holaaa! ¿Cómo estánnnnn?
Perdón por estar tan desaparecidaaaaa 😭
No he actualizado en un año, diosssss.
Había entrado en el conflicto de si seguir subiendo capítulos de esta entrega, o dejarla en el olvido. Aunque ya la tengo toda terminada JSKAJSKA.
Buenooo, eso era todooo, gracias por el apoyo en esta entregaaaa. Besitoss <3
Att: 𝙰𝚕𝚒𝚜𝚜𝚘𝚗 ♡︎✍︎
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